"Adopted" por Dennis Dixson

"El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega.
También en un 23 de abril nacieron – o murieron – otros escritores eminentes como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo.
Por este motivo, esta fecha tan simbólica para la literatura universal fue la escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores, y alentar a todos, en particular a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores al progreso social y cultural.
La idea de esta celebración partió de Cataluña (España), donde este día es tradicional regalar una rosa al comprador de un libro."
(Web oficial de la UNESCO)

Si conoces a un niño, no importa tu relación con el, no es preciso ser un padre o un maestro, ni su edad, porque los sueños nacen precisamente en el corazón de los más pequeños, leele un cuento... Y sólo entonces veras con que extraordinaria intensidad pueden brillar los ojos de un niño.

Os propongo un título, " EL oso que amaba los libros" de Dennis Haseley, ilustrado por Jim La Marche.
Un relato sobre la magia de leer y escuchar historias, sobre la fascinación de las palabras, esa que desde niño, sentía ya, Julio Cortazar:

“La fascinación que me producía una palabra, las palabras que me gustaban, las que no me gustaban, las que tenían un cierto dibujo, un cierto color.

Uno de mis recuerdos de infancia estando enfermo consiste en verme escribiendo palabras con el dedo, contra una pared. Yo estiraba el dedo y escribía palabras, las veía asomarse en el aire.
Palabras que ya, muchas de ellas, eran palabras fetiches, palabras mágicas.

Desde muy pequeño, mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra “madre†era la palabra “madre†y ahí se acababa todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mí un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba.

En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general.
Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas.â€